Queríamos que la “e” vital, alma del Estudio Vitale, tomara forma para poder tocarla, achucharla y llevarla con nosotros a ver mundo.
Para traerla al espacio de lo material pedimos a Taller de Quima que pusiera su sensibilidad para confeccionarla en fieltro y abusamos de la amistad de David Viñuales para que pusiera su intuición fotografiando las últimas puntadas.
Muchas gracias a ambos por hacerlo posible.



