Diseño clínica odontopediátrica, Isabel Cadroy

Proyecto de interiorismo de una clínica dental infantil, Castellón

El proyecto de interiorismo para la clínica de odontopediatría de la doctora Isabel Cadroy comienza con la definición de una nueva estrategia de comunicación para afianzar el posicionamiento del negocio. El nuevo local y la renovación de la marca suponen el inicio de una nueva etapa que consolida su ventaja competitiva como clínica dedicada en exclusiva a la odontopediatría y ortodoncia para niños y adolescentes.

Para la doctora era importante que la clínica fuera amable y acogedora, pero sin caer en una estética infantil. Y poder transformar el estrés y el miedo, habituales en las visitas al dentista, en confianza y tranquilidad. Vitale diseña un espacio corporativo que conecta con todos los públicos de la clínica y recrea un ambiente positivo, familiar, cómodo y sosegado.

El proyecto pone en valor la filosofía corporativa de la clínica: la importancia de educar a las familias para conseguir una buena salud bucodental y mejorar la calidad de vida de sus pacientes. Bajo esta perspectiva, Vitale genera un hilo conductor que pone de manifiesto la idea de «aprender en el dentista» conceptualizando la necesaria labor de comunicación que realiza la clínica para hacer comprensibles los procesos y los tratamientos dentales.

El eje creativo se inspira en algunas de las formas de aprendizaje del desarrollo cognitivo infantil. La marca y el proyecto de interiorismo corporativo se generan tomando como punto de partida los juegos de construcción de piezas madera y los puzles de geometrías elementales. La clínica sorprende tanto a niños como adultos con reconocibles elementos fuera de escala que remiten al aprendizaje infantil como enormes pórticos, lámparas en forma de móviles de madera o panelados a modo de rompecabezas. El resultado es un espacio evocador que conecta con el niño que llevamos dentro y te transporta.

El local consta de 2 plantas (con un total de 350m2) que se distribuyen cumpliendo un completo programa de necesidades. Se consiguen ubicar a nivel de calle las áreas de atención a los pacientes (recepción con zona de espera, radiología, sedación, gabinetes con esterilización, sala de postratamiento, baño de niños y baño de adultos). En sótano alberga el laboratorio, una sala para formación y reuniones, una amplia zona privada destinada al personal (con vestuario y office), un almacén y una sala de instalaciones.

La zona de espera es un espacio luminoso y abierto al exterior que se delimita y articula con mobiliario versátil y modular. Tras acceder por un arco de 3 metros de altura construido con piezas de madera, toman protagonismo los huecos en forma de cápsula con confortables tapizados que invitan a la relajación y generan sensación de protección. El objetivo es proporcionar a los pacientes calma y bienestar con formas amables e iluminación cálida indirecta.

La recepción de la clínica está revestida con cerámica 10×10 rejuntada en el color corporativo, que recuerda a la cuadrícula típica de los cuadernos. Las paredes quedan protegidas con panelados pantografiados de contrachapado de abedul que ayudan a transmitir calidez y sosiego. Cobran importancia en los principales puntos de contacto de la clínica con los pacientes (como la recepción y los gabinetes de tratamiento) las plantas y elementos vegetales por su efecto positivo en el estado de ánimo.

Los colores corporativos y la marca forman parte del diseño de la clínica y acompañan sutilmente al visitante. La nueva marca se construye con una tipografía originada a base de geometrías elementales (círculo, triángulo, rectángulo, etc.). El resultado es una identidad robusta y contundente basada en el lenguaje infantil de los bloques de construcción.

Las zonas de circulación se dinamizan como túneles que dan ritmo al espacio y aportan una sensación acogedora y hogareña. Un primer túnel alberga los baños y sirve como transición entre la zona de entrada y el resto de la clínica. Desemboca en un distribuidor que proporciona acceso a radiología, a la sala de postratamiento a través de otro pórtico de madera (esta sala queda abierta y visible mientras no se usa) y a la zona de bajada al sótano. Un espectacular móvil de 5 metros de altura ilumina el hueco de la escalera.
Un segundo túnel acoge el acceso a sala de sedación y a los gabinetes, que se ubican al fondo del local. Un área médica atípica, en sintonía con el resto de la clínica, que queda inundada por la luz natural de un lucernario con un formidable jardín vertical.

Era importante que el diseño de la clínica tuviera en cuenta el mantenimiento y la limpieza. Se opta por pavimentos continuos vinílicos especialmente adecuados para el segmento de la salud, que garantizan un excelente comportamiento, duración y resistencia mecánica y a manchas. Los pavimentos también se remontan en las zonas de mayor contacto con los usuarios para proteger las paredes. En la misma línea se emplean los revestimientos cerámicos y los panelados decorativos de contrachapado.

El resultado es un espacio de bienestar, seguridad y conocimiento que, al aunar los elementos educativos tradicionales a la imagen de la clínica, consigue una percepción muy directa de la personalidad de la doctora y su visión de la odontopediatría. Para los adultos es un ambiente lleno de guiños a su infancia y para los niños un espacio confortable y familiar. Un centro médico que comunica la estrategia corporativa del negocio invitando a los pacientes y sus familias a una actitud activa de aprendizaje sobre salud bucodental.

Proyecto de Interiorismo y Diseño: Vitale
Proyecto de Arquitectura y Gestión integral: Font Arquitectura
Fotografías: Vitale, Hilke Sievers